23 may. 2016

La escuela del hambre

Un campesino que no tenía con qué alimentar a su familia se acordó un día de desesperación de la costumbre que promete una fuerte recompensa al que sea capaz de desafiar y vencer al maestro de una escuela de espadas al que nunca nadie se atrevía a desafiar.

Aunque no había tocado un arma en su vida, el campesino desafió al maestro más famoso de la región. El día fijado, delante de un publico numeroso, los dos hombres se enfrentaron.

El campesino, sin mostrarse nada impresionado por la reputación de su adversario, lo esperaba a pie firme inmóvil, mientras que el maestro de espadas estaba un poco turbado por tal determinación.

¿Quién será este hombre?, pensaba. Jamás ningún villano hubiera tenido el valor de desafiarme. ¿No será una trampa de mis enemigos?

El campesino, acuciado por el hambre, se adelanto resueltamente hacia su rival. El Maestro dudaba, desconcertado por la total ausencia de técnica de su adversario. Finalmente, retrocedió movido por el miedo. Antes incluso del primer asalto, el maestro sintió que sería vencido. Bajó su espada y dijo:

-Usted es el vencedor. Por primera vez en mi vida he sido abatido. Entre todas las escuelas de espadas, la mía es la más renombrada. Es conocida con el nombre de “La que en un solo gesto lleva diez mil golpes”. ¿Puedo preguntarle, respetuosamente, el nombre de su escuela?

-La escuela del hambre -respondió el campesino.

Cuento tradicional japones.