1 nov. 2015

El pastor distraído.

Al atardecer, un pastor se disponía a conducir el rebaño al establo. Entonces contó sus ovejas y, muy alarmado, se dio cuenta de que faltaba una de ellas. Angustiado, comenzó a buscarla durante horas, hasta que se hizo muy avanzada la noche. No podía hallarla y empezó a llorar desesperado. Entonces, un hombre que salía de la taberna y que pasó junto a él, le miró y le dijo:

-Oye, ¿por qué llevas una oveja sobre los hombros?

2 comentarios :

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

genial!!! un placer conocer tus letras

sito dijo...

gracias maría ángeles ;)