28 jul. 2012

Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias y las definitivas.

Defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias y los graves diagnósticos.

Defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias.

Defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres.

Defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

Defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas del azar,

                  y también de la alegría.

  Mario Benedetti
   Botella al mar.

3 comentarios :

Patricio dijo...

Me bastaron leer solamente tres publicaciones para hacerme fan del blog. Espero ansioso una nueva entrada. :)

mardos dijo...

Sito: Está esto algo abandonado, ¿no?. Estoy ansioso por ver más entradas.
Gracias

sito dijo...

jajaja sí que está abandonado, pero resurgirá de sus cenizas cual ave fénix...