18 may. 2010

Escribiendo por fin... en minúsculas.


A veces me critico a mi mismo por no escribir, soy perezoso por naturaleza o simplemente por devoción. Quien sabe a que cruel destino se lanza uno mismo por querer ser uno mismo. A veces sueño que sueño con maravillosas vidas y despierto del segundo sueño olvidando al instante que sucedió tras despertar del primer sueño.

En otras ocasiones olvido soñar, o no sueño, pasando así temporadas en donde un halo de tristeza me cubre por tan insignificante hecho. Quizás se trate de una renuncia inconsciente a algo que forma parte de mi naturaleza más intrínseca. Eso me afecta sin duda alguna.

Aún así, la visión positivista adquirida tras duras batallas sigue aún guiando mi camino y no sólo eso, sino que sigue adelantandose al propio destino para construirlo y allanar el sendero. Y es más fácil caminar sabiéndose ganador...

5 comentarios :

Anónimo dijo...

**** Hoy el Sol Brilla *****
Me ha encantado.

La Princesa.

Anónimo dijo...

Si te sirve de consuelo, no eres el único perezoso por naturaleza. Y si gano tiempo a la pereza y me lanzo a hacer algo, siempre será con una evidente inconstancia. Pero no creo que sea siempre tan malo, dejar que el instinto hable…

sito dijo...

Antonia, estoy seguro que hay que dejar hablar al instinto, e incluso escucharlo, y a veces actuar según sus caprichos....

IRENE dijo...

jeje muy bueno Juan Luis..algo de Irenista tienes no? ;)

sito dijo...

me declaro irenista, lo confieso!