18 dic. 2009

Manifiesto contra la muerte lenta

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días lo mismo.

Muere lentamente quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir tras un sueño.

Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

Martha Medeiros.

2 comentarios :

Isabel Martínez Llorente dijo...

El único contratiempo a este hermoso manifiesto es que cuando se vive sin muerte, es decir, cuando se VIVE, sólo tenemos "momentos", "raticos", "instantes". Y eso al final también es una pequeña muerte. ¡Cuánta gente prefiere quedarse en sus palacios cómodos y habituales, sin sorpresas de ningún tipo! Lo perfecto sería el equilibrio... pero entonces se borra la "aventura" y se cae en la cotidianeidad, por lo tanto... ¿qué?

sito dijo...

El erizo ha de salir de la madriguera, despojarse de sus puas y su piel aspera, y mostrarse al mundo en todo su esplendor. Sin miedos, sin dudas y sin huir de lo desconocido...